PREMIO POP EYE AL MEJOR DISCO DE MÚSICA NEGRA 2018

MORGAN por “AIR”

“Air” es un disco vivo, orgánico, que ya desde la primera canción, “Planet Earth”, despierta ese interés de querer saber que nos van a contar. Sirve de gran ayuda el emocionante desarrollo instrumental de más de un minuto que cierra la canción y pone banda sonora a una conversación grabada desde el Apolo XI. Aunque “Air” supone la continuación natural de “North” y podría enmarcarse dentro de un mismo pack, a diferencia de este, ha sido forjado desde la experimentación y las ganas de jugar con las canciones en el estudio. Ese sentimiento de banda, la sensación de estar escuchando a una banda en directo, se incrementa en momentos como los protagonizados por las guitarras bluseras de “Oh Oh” o por los teclados y vientos incendiarios de “Flying Peacefully”, un tema soulero que cuando parece que nos ha ofrecido todo lo que tenía que ofrecer, sorprende, casi al final, y rompe nuestros esquemas. Ese sonido orgánico no deja de aparecer en todo el trabajo, también en la sección rítmica de “Blue eyes”, un ambicioso tema que suena a todo menos a lo que es, una canción de amor pero sin ñoñerías. “Blue eyes” cuenta con un adictivo ritmo partido que le da todo el flow del mundo y lo convierte en una de las joyas del disco. “Be a Man” comienza pequeñita, a capella, pero una poderosa Nina la va haciendo crecer hasta acabar en una oscuridad que invita a sumergirse en ella. “The Child” es una bonita balada de largos desarrollos instrumentales donde los sonidos sureños nos sumergen en una innegociable melancolía.

“Sargento de Hierro”, como ya sucedió con “Volver” en el primer disco, es la única composición en castellano, y como ya ocurrió también con “Volver”, tiene todas las papeletas de convertirse en uno de los temas obligados en los conciertos. El disco cierra con “Marry You”, que al igual que “Sargento de Hierro” ya habíamos escuchado en algún directo de Morgan. Llega entonces el momento “pelos de punta”. Es aquí, a los cuatro minutos de canción, cuando toda la artillería pesada que se ha dejado caer a lo largo y ancho de “Air” aparece en escena. Manera épica de despedir disco, directos y hasta Ceremonia de la Super Bowl si se quiere.